Entretien

Entretien avec Héctor Gálvez (Rencontres 2010)

Réalisation : 21 mars 2010 Mise en ligne : 21 mars 2010
  • document 1 document 2 document 3
  • niveau 1 niveau 2 niveau 3
  • audio 1 audio 2 audio 3
Descriptif

Cinéaste péruvien, Hector Galvez présente son premier long métrage, "Paraíso", et raconte comment il a travaillé des années dans le quartier où il filme, dans une ONG, ce qui fait qu’il a pu avoir des acteurs, des lieux mêmes de sa fiction. Les circonstances historiques dans lesquelles ces quartiers sont nés remontent à l’époque de la violence, et l’héritage en est difficile à vivre pour les jeunes qui manquent un peu de perspectives, cependant certains s’en sortent.

Thèmes
Notice
Langue :
Espagnol, castillan
Crédits
Jean JIMENEZ (Réalisation), Université Toulouse II-Le Mirail SCPAM (Publication), Université Toulouse II-Le Mirail (Production)
Conditions d'utilisation
Tous droits réservés à l'Université Toulouse II-Le Mirail et aux auteurs.
Citer cette ressource:
UT2J. (2010, 21 mars). Entretien avec Héctor Gálvez (Rencontres 2010). [Vidéo]. Canal-U. https://www.canal-u.tv/37503. (Consultée le 28 juin 2022)
Contacter
Documentation

Odile Bouchet : Buenos días Héctor Gálvez, cineasta peruano.
Héctor Gálvez : Gracias.
OB : Te debemos Paraíso. Bueno y de eso vamos a hablar, de ese paraíso.
HG: Ah ok.
OB: ¿A ver, como empezaste ese proyecto, o sea qué relación tienes con ese barrio?
HG : Claro. Yo, en el año 2000, ya hace diez años, que rápido pasa el tiempo, hice un… he trabajado en una ONG, un organismo no-gubernamental, que hacía trabajos en barrios donde estaban ubicados… familias desplazadas por la violencia. Para entender un poco, en el Perú, en los años ochenta, hubo una violencia política muy fuerte, entre los grupos terroristas y el ejército. Entonces, en esos enfrentamientos que se dieron en la sierra, en los Andes del Perú, mucha gente tuvo que huir de estas zonas, y irse a Lima, la ciudad capital. Entonces, se ubicaron en barrios, en la periferia de la ciudad, y esos barrios le llamaron “barrios de desplazados”. Entonces, esta institución trabajaba en esos barrios. Y las madres, le decían a la gente de la institución, que por favor, hagan algo para los jóvenes que paraban en pandillas, que paraban en enfrentamientos es donde yo decidí hacer un taller de video con jóvenes. Es así que conocí a los chicos de Paraíso, en los cuales me inspiré para hacer el guión de la película que filmé siete años después.
OB: ¿Tus actores son del barrio o son actores profesionales?
HG: En la…Son…En la película hay cinco… gira sobre cinco amigos, son cinco protagonistas. Cuatro son no-actores, o sea no actores profesionales, y una chica sí es actriz profesional. De los cuatro…De los cuatro no-actores, uno es del mismo barrio, igual yo me inspiré para hacer el guión, y los otros cuatro chicos si son de otros barrios de Lima, y después todos los amigos, todos los amigos del barrio, los padres, todos los actores secundarios si son del mismo Paraíso, del mismo lugar, y por el nombre del barrio es el nombre de la película, tiene el mismo nombre Paraíso.
OB: Por eso se llama así, sí sí ya sé. ¿Entonces, estas familias pues estaban contentas de actuar contigo en una película, o sea, fue un trabajo barrial un poco?
HG: Sí, porqué como yo ya conocía a los chicos del año 2000 y nada, y la amistad de ellos sigue hasta ahora, siempre iba al barrio, la gente me conocía y no sé como… Yo ya he hecho videos con los chicos, en los cuales los chicos eran los actores, los guionistas, cuando llegamos… cuando llegó el equipo de la película, quizás era un equipo más profesional, eran más gente, pero ya los vecinos, la gente del barrio, estaba acostumbrada a ver gente grabando, entonces no hubo ningún problema y la gente participó y se portó súper bien con la película. Pero claro, ya había una relación con ellos, y con la misma gente del barrio. Si, si.
OB: Bueno, ¿Y eso le da un tinte digamos un poco documental a tu trabajo, no?
HG: Sí, bueno ayer también me lo preguntaron, en otros festivales que han estado recorriendo la película. Mucha gente me ha dicho: “¿Es un documental? ¿Es una ficción? Parece un documental ”. Claro, lo que yo quería, con Paraíso, es eso, es que tuviera un look, que tuviera un estilo documental, pero la película es ficción ficción, o sea hay un guión armado, nada fue improvisado, todos los diálogos ya estaban ya escritos de antemano, ensayados. Pero, claro yo quería que tenga ese aire de documental, de real. Por eso también decidí que fueran chicos no actores porque quería que tuvieran rasgos muy característicos que son los rasgos de la gente de esa zona, quería que tuvieran una manera de hablar muy típica que es de la gente de barrio, ¿no? entonces, un acento, claro, que arrastran las palabras. Sí, que no pronuncian muy bien todo entonces. Claro, pues yo hice, igual hice un proceso de casting, hice casting a actores, pero los actores tienen una manera de hablar muy clara, entonces, y cuando trataban de imitar esa jerga, y les salía medio falsa. Entonces, claro, preferí evitar eso, y por eso conté con chicos no actores. Pero no, pero o sea, sigue teniendo un estilo documental, no, todo es una ficción ficción.
OB: Completamente.
HG: Sí, completamente.
OB: Si porque, paralelamente a tu trabajo, tenemos un trabajo documental sobre los barrios de Lima, sobre ese tipo de barrio.
HG: Ya, sí.
OB: O sea que las dos películas peruanas que tenemos se ubican prácticamente en el mismo entorno.
HG: Ay, hay un documental que se llama Villa el Salvador creo.
OB: Villa el Salvador.
HG: Sí, sí.
OB: Y que restituye toda la historia.
HG: Ya.
OB: Entonces, bueno, dentro de esa historia, tú estás situando tu acción ahora…
HG: Ah ah, claro.
OB: Con la generación de ahora…
HG: Sí.
OB: Que entonces quisiera que hables un poco de eso. ¿Cómo se siente la generación de ahora para con los fundadores que son sus padres?
HG: Sí, sí. Lo vi… claro. Si bien la película no toca el tema de la violencia que pasa en el Perú de esos años, sí toca un poco las secuelas, ¿no? O sea, como a veces ni los mismos chicos se dan cuenta, sufren un poco las consecuencias de lo que pasó en esos años, ¿no? Y la relación de los jóvenes, no de la de los chicos de la película, de los jóvenes hacia el barrio, es…es muy diversa ¿no? O sea, por un lado sí siento que tienen esta…que pasa mucho en el Ande, de que tienen esto que se llama el barrio, la comunidad. Hay todavía mucho el espíritu de comunidad, ¿no? Tanto así que todos los vecinos se conocen, todos se saluden, entonces hay esas fiestas de barrio, fiestas comunales, que son…que vienen de la gente del Ande. O sea, en la ciudad, en Lima, la ciudad capital, a veces nadie sabe quien vive a su costado, apenas se saluda. En cambio, estos barrios, sí, todos se conocen, hay un espíritu muy de barrio que creo que viene de la cultura andina, y bueno, ya. Pero, por otro lado, ya son jóvenes que están insertados en Lima, tienen ya gustos, tienen un estilo de vida muy limeño, ¿no? Si bien algunos hablan Quechua, otros no quieren hablar, entonces, hay esos dos lados, esas dos caras. ¿no?
OB: Si. Eso…Y, pero en la… ¿Sobre todo, en el momento actual, creo que los padres fundadores tenían mucha esperanza con la fundación, no? Y como que ellos se ven, por lo menos en esa película, un poco sin esperanza, un poco como que la globalización arrasó con los deseos, con…
HG: Claro, lo que pasa es que…También habría que tener en cuenta cómo se formaron estos barrios. No es que... no es que estas familias dijeron: “Bueno, ya estamos…ya queremos hacer una nueva vida, y vamos a Lima.” ¡No! Ellos tuvieron que escapar de los lugares donde estaban. Y muchas veces, escaparon con lo que llevaban encima porque estaban… para tenerlo presente, era época de violencia, y la gente salía con lo que tenía. Entonces, llegaron y ocuparon estas zonas que eran arenales, o sea…
OB: Que eran desiertos.
HG: Eran desiertos. O sea, donde pasa, donde se filma la película Paraíso, está al lado de una huaca preinca, o sea un centro ceremonial preinca, entonces pues a esta hora no tienen agua porque el Instituto Nacional de Cultura no puede poner tuberías debajo de un lugar que… es patrimonio cultural. Entonces, claro, llegaron ahí a agenciarse, a encontrar una manera de sobrevivir y claro, si, pues, las esperanzas ahí, no son muy, no son muy grandes, pero igual, hay ejemplo de gente que está saliendo adelante, e igual ya han pasado veinte años, están más afincados, pero siempre se mueven al margen de la ciudad, o sea tanto los mayores como los jóvenes, no tienen… tampoco no puedo generalizar, pero, no muchos tienen empleos seguros, sino lo que le llaman en Lima cachuelos, o sea trabajos eventuales, entonces son obreros, no? la mayoría son obreros o trabajan en los mercados, entonces son trabajos, eso es, eventuales, por ahí.
OB: Claro, unas horas de vez en cuando.
HG: En efecto, de vez en cuando.
OB: Y no todos los días.
HG: Y no todos los días, o sea no es, no están en planilla. No tienen hora de trabajos y…
OB: Sí.
HG: Pero bueno, pero están ahí saliendo adelante.
OB: ¿Justamente ese joven, protagonista tuyo, tiene su método, no? Y entonces, bueno, puedes hablar un poco de la relación con ese, con ese ambiente del circo, es muy bonito.
HG: Si, si. En el caso de lo del circo, es muy particular. Porqué yo en el año noventa y siete, hice un reportaje sobre circos de barrio, y ahí conocí a los chicos del circo que salen en la película trece años después. Y lo que me llamó la atención cuando hice ese reportaje, es que por… El reportaje giraba sobre una familia de circo, todos los integrantes del circo eran de una sola familia. Pero, dentro de esa familia, había un chico que no era de la familia. No era, era un chico…Yo le preguntaba: “¿Y tú? Como…Porque has venido aquí? “. Y el chico me decía: “No, a mí, me gustaba hacer malabares, me gustaba eso, y decidí dejar mi familia y irme con el circo.” Y la misma gente del circo se sorprendía, decía: “Este chico tiene su casa, tiene todo, y ha dejado eso por... por venir con nosotros.” Y esa idea, ese personaje se me quedó clavado ahí, ¿no? y un poco, lo que hice en el guión después… claro, es que al final lo que hace este chico, uno de los protagonistas, si bien el circo, no es el gran trabajo del mundo, no va a cambiar su vida. Pero, es lo que él quiere hacer, no? El, quiere irse con un circo, él le gusta el trapecio, ser trapecista. Entonces, por eso decide irse con el circo, y claro, y también, porque lo dice en un momento en la película ¿no? Dice: “Me gustaría que todo el mundo me aplauda, que vean, que se sientan orgullosos de mí.” Y esos son un poco los motivos que él tiene para…para irse con el circo.
OB: Si, y también la poca alternativa que tiene en donde vive.
HB: ¿Exacto, no? Entonces, claro. Y porqué ahí, lo qué hablamos hace un momento, si quedaba, si se queda en el barrio: mezclando un poco la ficción y la realidad, se quedan en el barrio, se dedican o a entrar al ejército o conseguir esos trabajos eventuales que te contaba y hablamos hace un momento. Pero, él claro, él decide salir de ahí, y hacer… lo más importante es hacer lo que a él le gusta, no tanto cosas que la sociedad o…ya lo tengan presionado sino que él toma su propio camino: “A mí me gusta eso, y, nada, me voy con esa familia del circo”, ¿no? Es un poco que él logra romper esas presiones y hacer un poco lo que él desea, lo que él sueña.
OB: Si, si, no sé. De todas formas, perspectivas de volverse rico en su barrio, no creo que tenga.
HG: No, no.
OB: Por lo menos, se da el gusto.
HG: Si, exacto ¿no?
OB: Y como que es el único además que se da el gusto dentro del grupo.
HG: Si, si. Quise mantener eso porque si han visto la película, o si la ven, se dan cuenta de que es el único que casi no habla de lo que quiere hacer ¿no? Su amiga, ¿no? quiere estudiar periodismo, y así quiere ser universitaria, ella quiere entrar en la universidad pero después se da con qué los padres no le pueden pagar ni siquiera la academia, ¿no? otro chico quiere irse al ejército, entonces, él sí no cuenta mucho lo… pero es el único que al final se da el gusto porque… También lo que quería es que, yo no que… No me hubiese gustado terminar con los cinco chicos, así, tris… perdidos ¿no? Sino que quería, por lo menos, uno logra salir.
OB: Logra salir adelante.
HB: O sea, tampoco, cuando escribí el guión, tenía una especie de conflicto, decía, pero, o sea : “¿Y si le doy final feliz a todos?” Pero tampoco quería idealizarlos y tampoco es decir así no es, no es realmente la realidad. Pero, tampoco quería hacer demasiado oscuro, demasiado triste, deprimente. Entonces es que uno de ellos hace, logra su pequeño sueño que es irse con el circo ¿no?
OB: Que es un sueño que puede ser muy grande.
HG: Claro que si, o sea, depende de cada uno. Un poco de…Uno hace lo que le gusta ¿no?
OB: Si se trata de cambiar la vida, yo creo que una vida de ambulante te cambia mucho la vida.
HG: Si, si.
OB: Es otro contacto también con la gente .
HG: Si claro.
OB: Es diferente.
HG: Y es su gusto, y es su pasión el circo, el trapecio, y es lo que él decide, él, lo que decide ser.
OB: Si, su porvenir de artista.
HG: Exacto. Un poco.
OB: Tú como artista, se supone que te identificas más con ese deseo ¿no?
HG: Claro, o sea, es un…Yo igual no vengo de un barrio así. No, pero mis padres son de clase media, de clase obrera. Entonces era un poco haciendo el símil, la comparación, yo cuando les decía a mis padres que quería hacer cine, mis padres me decían: “Estás loco ¿no?”, me decían.
OB : Sí, sí, sí.
HG: “¿A qué estás jugando?” O sea, algo raro.
OB: Imposible.
HG: Imposible. Claro. O sea, mi padre es mecánico, mi madre es ama de casa, entonces, mi papá quería que yo sea mecánico. Le parecía medio raro que yo me dedicara a eso, porque es algo tan abstracto también hacer películas.
OB: Sí, sí.
HG: Entonces, es un poco salvando las distancias y las diferencias… lo que yo puse en ese personaje, era un poco eso, lo que quería ser, o sea, lo mío no es el circo, pero igual era lo que yo quería ser.
OB: Bueno. ¿Y cómo vive tu familia ahora lo que te pasa? Que vas a festivales…
HG: Oh, súper bien. Si están felices. Ya igual, cuando ya empecé a hacer mis primeros cortos, y vieron que les iba bien, que ganaba reconocimiento, y que me sentía feliz, nada, están orgullosos. Y ahora, con lo la película, nada, que le ha ido muy bien, igual, están también súper súper felices.
OB: Porque están….
HG: Y ahora, claro, todavía ya no les muestro la película.
OB: ¿No?
HG: No, no, no, no. Porque el estreno en Perú es el quince de abril. O sea…
OB: ¿Así que no sabes cómo se recibe allá?
HG: No, no sé cómo se recibe allá.
OB: Era una de mis preguntas.
HG: Si, no, no sé qué va a pasar en Perú. Pero igual terminando…o sea saliendo de aquí, de Toulouse, me voy a Lima a preparar todo lo del estreno, ¿no? El quince de abril, va a ser… o sea va a estar en salas comerciales, y de ahí, ahí quiero que mis padres la vean por primera vez. Y los chicos, tampoco han visto la película.
OB: Ah ¿no?
HG: No, no, no.
OB: ¿A nadie se la mostraste?
HG: O sea, a gente del equipo, sí. Pero yo quiero que... a los chicos, quiero darles el placer, el gusto de que la vean en pantalla grande, con público, que les aplaudan. Entonces, no… o sea, sí, se pudiera mostrárselo en DVD. No, quiero que lo vean por primera vez en pantalla grande.
OB: De verdad, verdad.
HG: De verdad, verdad.
OB: Como cine.
HG: Exacto, como cine.
OB: Muy bien. Bueno, entonces eso es la sorpresa por venir ¿no?
HG: Sí, sí.
OB: Bueno, ¿y aquí estás en competencia?
HG: Ahora estamos en competencia, sí, sí, sí. Antes hemos estado en el festival de Miami, el de Cartagena. Bueno la premier mundial de la película fue en el festival de Venecia ¿no? la selección oficial de Horizonte, y nada, ahí estamos en festivales.
OB: ¿Te está yendo bien con esta película?
HG: Sí, sí, sí.
OB: Y esto te abre perspectivas para otros trabajos.
HG: Claro. Siempre sí, igual, al margen de los festivales, siempre son buenos, pero yo cuando ya vi la edición de la película, yo dije: “uy, esto era lo que quería, así la quería contar” ¿no? estaba muy contento. Y bueno, ya con el reconocimiento y las selecciones a donde está la película, va a servir mucho para un segundo proyecto. O sea, yo tengo ya una segunda idea de guión. Justo, en noviembre, gané un fondo en Holanda de Hubert Bals para poder escribirlo. Entonces, yo creo que a partir de abril, mayo, ya me sentaré a escribir. Ya dejaré de viajar a los festivales y me sentaré a escribir el guión.
OB: Ese bebé tuyo ya está grande.
HG: Está ahí, ya está…ya está creciendo.
OB: Está por caminar. Y tiene su propia vía ¿no?
HG: Si, y espero, nada, tener la…la primera versión de guión para septiembre, octubre, y filmarlo o a finales del 2011 o inicio del 2012. Igual una película siempre toma su tiempo, hay que tomarlo con calma, no hay apuro de nada, sí, sí.
OB: Y tu logras vivir del cine, o como es, porque para un cineasta joven en Perú, no es muy fácil todo ¿no?
HG: Sí, pero bien, ni para los cineastas jóvenes ni para las cineastas ya más mayores, bueno, puedes vivir solo del cine en Perú, no, no. Tienes que dedicarte a otras cosas. Yo hago documentales ¿no? y hago edición de cortometrajes. Y entonces, siempre me dediqué a vivir de otras cosas. Del cine, no se puede vivir ¿no? Y por hacer una película, armar el proyecto, escribir el guión, buscar los fondos te toma entre dos y tres años, más o menos.
OB: Sí, claro.
HG: Son dos o tres años donde no tienes un ingreso mensual, o sea tienes cuando filmas la película y todo eso, pero antes de eso tienes que ir entre… haciendo otros trabajos y dedicándole tiempo al proyecto. Sí, pero bueno, la gente que hace cine ya sabe qué es esa…, a lo que se mete.
OB : ¿Y cómo te formaste?
HG: Yo estudié… yo no estudié cine, porque bueno, porque en Perú, tampoco no es que haya una escuela de cine, dentro de las facultades de comunicación de las universidades, hay pequeños cursos de cine. Pero una escuela, escuela de cine, así como la de Cuba, como las que hay en Argentina o en España, ahora no, no hay. Pero yo estudié producción de televisión. Estudié producción de televisión, y lo de cine, lo aprendí bueno viendo películas, leyendo, bah como se aprende el cine ¿no? Sí, sí, sí, sí.
OB: Pues ojalá te vaya muy bien aquí en Toulouse entonces.
HG: No, no gracias. Y yo soy muy agradecido acá en Toulouse. Porqué la primera vez que se vio la película, fue aquí el año pasado en Cine en Construcción. Entonces, yo le estoy muy agradecido aquí a la gente del festival porqué…Cine en Construcción sirvió mucho para poder acabar la película y está muy bien.
OB: Para eso está. Eso es… me parece fenomenal que te haya pasado así.
HG: Sí,sí.
OB: Bueno, así que ya conoces aquí. Ya sabes lo que te espera, para pasarla bien.
HG: Sí, claro que sí. Me quedo unos días y voy a pasarla bien por acá.
OB: Muy bien, pues, así es pues. Hasta… Muchas gracias.
HG: Muchas gracias, muchas gracias.
OB: Hasta luego.
HG: Hasta luego.
OB: Chau.
Transcription : Renaud MAZOYER, Charlotte CORBIN

,

Odile Bouchet: Bonjour à vous, Hector Gálvez, cinéaste pruvien.
Héctor Gálvez : Merci.
OB : C'est à toi que nous devons le film Paraíso. Et bien, c'est ce dont nous allons parler, de ce paradis.
HG: D'accord.
OB: Très bien. Dans quelles conditions as-tu commencé ce projet, enfin, quelles sont les relations que tu entretiens avec ce quartier ?
HG : Et bien, en 2000, il y a déjà dix ans...Que le temps passe vite ! Je travaillais pour une ONG, une organisation non gouvernementale, qui intervenait dans des quartiers où étaient logées des familles déplacées par la violence. Pour que vous compreniez, il faut savoir qu'au Pérou, dans les années quatre vingt, a régné une très forte violence politique, entre des groupes de terroristes et l'armée. Ces affrontements, donc, ont eu lieu en montagne, dans la Cordillère des Andes péruvienne, et beaucoup de gens ont dû quitter ces endroits, et se diriger vers Lima, la capitale. Ils se sont installés dans des quartiers, en périphérie de la ville, que l'on a baptisé “les quartiers de déplacés”. Cette institution travaillait donc dans ces quartiers et les mères de familles suppliaient les gens de l'organisation de faire quelque chose pour les jeunes, qui finissaient dans des gangs, et qui en venaient à se faire la guerre. C'est là que j'ai décidé de monter un atelier-vidéo avec les jeunes. Et c'est comme ça que j'ai connu les jeunes de Paraíso, dont je me suis inspiré pour écrire le scénario du film, que j'ai tourné sept ans plus tard.
OB: Tes acteurs sont du quartier, ou ce sont des acteurs professionnels ?
HG: Et bien, en fait...Dans le film, il y a...l'histoire tourne autour de cinq amis, il y a cinq personnages. Quatre ne sont pas acteurs, ou plutôt ce ne sont pas des professionnels. Et il y a une fille, oui, qui est actrice professionnelle. Des quatre, qui ne sont pas professionnels, un est du quartier-même, et je m’en suis donc inspiré pour faire le scénario. Et les quatre autres viennent d'autres quartiers de Lima. Par contre, tous les amis, tous les amis du quartier, la famille, les acteurs secondaires sont de cet endroit même, de Paraíso précisément, et le nom du quartier, et bien c'est le nom du film. Ils ont le même nom, Paraíso.
OB: Oui, c'est pour ça qu'il s'appelle ainsi, je sais. Alors ces familles étaient donc contentes de jouer dans ton film, je veux dire, c’était une sorte de travail de quartier ?
HG: Oui, parce que comme je connaissais déjà ces jeunes, depuis l'an 2000, et qu'ils étaient, et sont toujours amis, j'allais souvent dans ce quartier, les gens me connaissaient, et enfin.... j'avais déjà fait des vidéos avec les jeunes. Ils en étaient les acteurs, les scénaristes, et quand nous sommes arrivés...quand l'équipe de tournage est arrivée... c'était plus professionnel, il y avait plus de monde, mais les voisins, les gens du quartier étaient habitués à voir des gens tourner. Donc, il n'y a eu aucun problème, les gens ont participé et se sont super bien comportés pour le film. Mais c'est clair que la relation avec eux, avec les gens du quartier avait déjà été établie, oui.
OB: Bien, et ça donne un aspect “documentaire” à ton travail, non ?
HG: Oui, on m'a déjà posé cette question hier, dans d'autres festivals qui ont projeté le film. Beaucoup de gens m'ont demandé: “C'est un documentaire ? Une fiction ? On dirait un documentaire”. Ce que je voulais, évidemment, c'est que le film ait l'aspect, le style d'un reportage. Mais c'est un vrai film de fiction, le scénario est vraiment ficelé, rien n'a été improvisé. Les dialogues ont été écrits à l'avance, répétés. Mais c'est sûr qu'il donne une impression de vrai, à la manière d'un documentaire. Et c'est aussi pour ça que j'ai choisi de faire tourner des jeunes du quartier, qui n'étaient pas des acteurs, parce que je voulais qu'ils aient ces traits si caractéristiques aux gens qui vivent dans ces endroits. Je voulais qu'ils aient la même façon de parler que les gens de quartier, avec cet accent particulier, qui traîne sur les mots. C'est vrai qu'ils ne prononcent pas toujours tout bien. C’est sûr, de toutes façons j’ai fait un casting, parce que j'ai fait passer le casting à des acteurs qui parlaient de manière très claire, et donc, quand ils essayaient d'imiter cet argot, ça sonnait plutôt faux. Donc voilà, j'ai préféré éviter tout ça, et j'ai fait appel à des jeunes qui n'étaient pas des acteurs. Et c'est pour ça que le film a le style d'un documentaire, mais non, c’est une fiction à 100%.
OB: Carrément ?
HG: Oui carrément !
OB: C'est vrai qu'en parallèle à ton travail, on a un travail de documentation sur les quartiers de Lima, sur ce genre de quartier.
HG: Oui c'est vrai.
OB: Enfin, les deux films péruviens que nous avons sont tournés pratiquement au même endroit.
HG: Ah oui, il y a un documentaire qui s'appelle Villa el Salvador.
OB: Villa El Salvador. Oui, c'est un documentaire qui relate toute l'histoire.
HG: Tout à fait.
OB: Donc dans cette histoire, tu situes l’action maintenant, n’est-ce pas ?
HG: Ah ah, c'est vrai !
OB: Avec à la génération d'aujourd'hui…
HG: Oui
OB: Je voulais justement que tu nous en parles un peu. Quel est le ressenti de la génération actuelle par rapport à celle de leurs parents, qui sont les fondateurs de ces quartiers ?
HG: Et bien, c'est très clair. Autant le film ne parle pas de la violence qui frappe le Pérou à cette époque-là, autant on en aborde un peu les séquelles, tu vois ? En fait, parfois, ces jeunes ne se rendent pas compte de ce qui s'est passé durant ces années-là, mais ils en subissent les conséquences. Et ce que ressentent les jeunes, pas ceux du film, les jeunes en général, envers le quartier, c'est...plutôt varié. C'est à dire que d'un côté, ils savent que...c’est ce qui se passe souvent dans les Andes, qu'ils font partie de ce que l'on appelle le quartier, la communauté. Cet esprit de communauté est toujours très présent, d'accord ? Si bien que tous les voisin se connaissent, se disent bonjour. Il y a aussi des fêtes de quartier, des fêtes communales qui sont...qui viennent des gens des Andes. En fait, en ville, à Lima, la capitale, parfois les habitants ne savent pas qui est leur voisin, ils se disent à peine bonjour. Par contre, dans ces quartiers tout le monde se connaît, il y a un véritable esprit de quartier, qui, je pense, vient de la culture des Andes, voilà. En même temps, il y a ces jeunes, qui sont très intégrés à Lima, qui ont des goûts et un style de vie propres à cette ville. Certains parlent le Quéchua, d'autres s'y refusent. Il y a vraiment deux styles, deux visages.
OB: D'accord. Mais...surtout à l’heure actuelle, il me semble que les parents qui sont les fondateurs, avaient un grand espoir dans cette fondation, non ? alors qu’eux ont l’air, au moins dans ce film, un peu privés d’espoir, comme si la mondialisation en avait fini avec le désir, avec...
HG: Tout à fait, en fait ce qui se passe, c'est...Il faut aussi se rappeler comment se sont formé ces quartiers. Ces familles ne se sont pas dit: “Bien, nous y sommes ...Commençons une autre vie, et partons pour Lima.” Non ! Ils ont dû s'enfuir de là où ils vivaient. Et souvent, ils sont partis avec ce qu'ils avaient sur eux...Il faut être conscient que c’était une époque de violence, et les gens partaient avec le peu qu'ils avaient. C'est pour ça qu'ils sont arrivés sur ces étendues de sable...
OB: Dans le désert.
HG: C'était le désert. Là où se passe l'histoire, l'endroit où on a filmé Paraíso se trouve à côté d'un sanctuaire pré-inca, un lieu de culte pré-inca, c'est à dire qu'à l'heure actuelle, ils n'ont pas l'eau courante, car l'Institut National de la Culture ne peut pas faire passer les conduites d'eau sous un lieu de patrimoine culturel. Donc ils ont débarqué là, et se sont débrouillés pour survivre, alors oui, il y a peu d'espoir là-bas, mais quand même, on trouve des exemples de gens qui s'en sortent, et après vingt ans, ils sont mieux installés, mais ils évoluent toujours en marge de la ville. Aussi bien les vieux que les jeunes, ils n’ont pas...Je ne peux pas non plus généraliser, mais peu d'entre eux ont des emplois stables, à part ceux qu'on appelle cachuelos, qui ont des boulots temporaires, d'ouvriers. La plupart sont ouvriers ou travaillent au marché. C’est ça, ce sont des emplois précaires, au hasard.
OB: Oui, quelques heures de temps en temps.
HG: En effet, de temps à autre.
OB: Pas tous les jours..
HG: Pas tous les jours, c'est à dire qu'ils ne sont pas inscrits quelque part, ils n’ont pas d'horaires fixes...
OB: Oui.
HG: Mais bon, ils sont là, à essayer de s’en sortir.
OB: Et justement, ce jeune qui joue dans ton film, ton personnage, il a sa propre méthode, non ? Tu peux nous parler un peu de sa relation, de sa place dans le milieu du cirque. C'est très beau.
HG: Oui, oui. Pour ce qui est du cirque, c'est très particulier parce qu'en quatre-vingt dix-sept, j'ai fait un reportage sur les cirques de quartier, et j'ai pu connaître les jeunes du cirque qui sont apparus dans le film treize ans plus tard. Ce qui m'a interpellé quand j'ai fait ce reportage, c'est...C'était un reportage sur une famille, un cirque où tous les membres de la famille composaient la troupe. Mais parmi eux, il y avait un jeune qui ne faisait pas partie de la famille. J'ai donc demandé à ce jeune homme: “Mais toi, qu'est-ce que tu fais là ?”. Il m’a répondu: “Moi, j'aime jongler, c'est pour ça que j'ai décidé de quitter ma famille et de m'en aller avec le cirque.” La troupe était également très surprise. Ils disaient: “Ce garçon a une maison, il a tout. Et il a tout quitté pour venir avec nous.” L'idée d'en faire un personnage ne m'a pas quitté, et c'est ce que j'ai quand j'ai écrit mon scénario, un peu plus tard. Parce qu’en fin de compte, ce que fait ce jeune, un des personnages, même si le cirque n'est pas le meilleur travail du monde, ça ne lui changera pas la vie. Mais c'est ce qu'il veut faire, tu vois ? Il veut faire partie d'une troupe, il aime le trapèze, être trapéziste. C'est donc pour ça qu'il décide de partir avec la troupe, et comme il le dit également dans le film: “J'aimerais que tout le monde m'applaudisse, qu'ils me voient, qu'ils soient fiers de moi.” Voici en quelque sorte ses motivations pour rejoindre la troupe et partir avec.
OB: Oui, ça, et le peu de perspectives que lui offre l'endroit où il vit.
HB: Tout à fait. C'est exactement ça. Parce que là-bas, c'est ce dont nous avons parlé il y a un moment : en mélangeant réalité et fiction, s’il restent dans le quartier, ils passent leur temps à… ils entrent dans l'armée, ou se trouvent ces petits boulots dont je te parlais, et qu'on a mentionnés tout à l'heure. Mais voilà, lui, il décide d’en sortir, et de faire...le plus important, c'est faire ce qu'il aime, pas ce que la société...lui impose, lui a choisi son propre chemin : « C’est ça que j 'aime faire, et voilà, je pars avec cette famille qui fait du cirque. » C'est juste qu’il parvient à briser ces barrières imposées et faire ce qu'il veut, ce dont il rêve.
OB: Oui, peut-être. De toute manière, il n’a guère de chances de devenir riche dans son quartier, d'après moi.
HG: Non, non.
OB: Au moins, il se fait plaisir.
HG: Oui, tout à fait..
OB: En plus, on dirait qu’il est le seul à se faire plaisir dans le groupe.
HG: Oui, oui. J'ai voulu que l'on retienne ça, parce que ceux qui ont vu le film, ou qui vont le voir se rendent compte qu'il est le seul à ne pas parler de ce qu'il veut faire. Son amie, tu sais, elle veut étudier le journalisme, elle veut donc être étudiante, entrer à l'université, mais on voit par la suite que ses parents n’ont même pas de quoi lui payer l’école. Un autre garçon veut s'engager dans l'armée. Alors que lui, il n'en parle pas beaucoup. Mais c'est le seul qui fait ce qui lui plaît, en fin de compte, parce que...Je voulais aussi...Je n'aurais pas aimé que les cinq personnages terminent ainsi: tristes… perdus. Je voulais au moins qu’un d’entre eux réussisse à s'en sortir.
OB: Il parvient à avancer.
HB: En fait, quand j'ai écrit le scénario, j'étais dans une sorte de conflit intérieur. Je me disais que si je leur donnais à tous une fin heureuse, j'aurais idéalisé les choses. Les choses ne sont pas comme ça, ce n'est pas vraiment la réalité. Mais je ne voulais pas non plus faire trop sombre, trop triste, déprimant. C'est pour ça que l'un d'eux parvient à réaliser son modeste rêve, qui est de partir avec le cirque.
OB: C’est un rêve peut prendre de l'importance.
HG: Bien sûr. Enfin, ça dépend de chacun. Un peu...Tout le monde peut faire ce qu'il aime, non?
OB: Pour ce qui est de changer la vie, une vie nomade, ça change bien la vie.
HG: Oui.
OB: Ça change les rapport humains.
HG: Tout à fait.
OB:C'est différent.
HG: C'est ce qu'il aime. Sa passion, c'est le cirque, le trapèze, et c’est sa décision, ce qu’il décide d’être.
OB: Oui, son avenir d'artiste.
HG: Exactement. Un peu.
OB: Toi, en tant qu'artiste, j'imagine que tu t'identifies plus à ce genre de désirs, n'est-ce pas ?
HG: Bien sûr, en fait, c’est un … Moi, je ne viens pas d’un quartier comme ça. Mes parents sont de la classe moyenne, de la classe ouvrière. En fait, c’était un peu comme faire le lien, la comparaison, moi quand je disais à mes parents que je voulais faire du cinéma, ils me disaient : « Tu es fou, non ? », ils me disaient.
OB :Oui, oui, oui.
HG: « À quoi tu joues? » Pour eux, c’était bizarre.
OB: Impossible.
HG: Impossible. Evidemment. Mon père est mécanicien, ma mère, femme au foyer, donc, mon père voulait que je sois mécanicien. Ça lui paraissait à moitié bizarre que je veuille faire ça, car c’est un truc si abstrait de faire des films.
OB: C’est sûr.
HG: Donc, c’est un peu, malgré l’écart, les différences… ce que j’ai fait passer dans le personnage, c’était un peu ça, ce que je voulais être, en fait, mon truc c’est pas le cirque, mais c’était pareil, de devenir ce que je voulais être.
OB: D’accord. Et comment ta famille vit- elle ce qui t’arrive ? Que tu sois dans les festivals…
HG: Oh, super bien. Ils sont contents. De toutes façons, déjà quand j’ai commencé à faire mes premiers courts métrages et qu’ils ont vu que je m’en sortais bien, que j’étais reconnu et que j’étais heureux, bah, ils étaient fiers. Et maintenant, avec le film qui a eu du succès, la même chose, ils sont super super contents.
OB: Car ils sont….
HG: Et maintenant, bien sûr, je ne leur ai toujours pas montré le film.
OB: Non ?
HG: Non, non, non, non. Parce que la sortie au Pérou est le quinze avril. Donc…
OB: Ainsi, tu ne sais pas comment le film est ressenti là-bas ?
HG: Non, je ne sais pas comment il sera accueilli là-bas.
OB: C’était une de mes questions.
HG: Oui, je ne sais pas comment ça se passera au Pérou. Mais, sans doute quand ce sera terminé… en partant d’ici, de Toulouse, j’irai à Lima préparer la sortie, tu vois? Il sortira le quinze avril… Donc il sortira en salles commerciales, et c’est là que je veux que mes parents le voient pour la première fois. Et les jeunes n’ont pas non plus vu le film.
OB: Ah bon.
HG: Non, non.
OB: Tu ne l’as montré à personne?
HG: Et bien, aux gens de l’équipe, ouais. Mais, je veux que… aux jeunes, je veux leur faire ce plaisir, la satisfaction de le voir sur grand écran, avec le public, qu’on les applaudisse. Alors… Bien sûr, j’aurais pu leur montrer en DVD. Mais non, je veux qu’ils le voient pour la première fois sur grand écran.
OB: Pour de vrai, en somme.
HG: Pour de vrai.
OB: En tant que cinéma.
HG: C’est ça, en tant que cinéma.
OB: Très bien. Bien, alors c’est la prochaine surprise, non?
HG: Oui, oui.
OB: Ok. Et tu es en compétition, ici.
HG: Là on est en compétition, en effet. Avant, on était au festival de Miami, à celui de Cartagena. La première mondiale du film a eu lieu au Festival de Venise, la sélection officielle de la section Horizon, et voilà, on fait les festivals.
OB: Tu te débrouilles bien avec ce film.
HG: Oui, tout à fait.
OB: Et ça t’ouvre d’autres perspectives pour d’autres travaux.
HG: Tout à fait. Toujours, en marge des festivals, ils sont toujours bons, mais quand j’ai vu la dernière version du film, je me suis dit : « waouh, c’est ça ce que je voulais, c’est ça que je voulais faire passer. » Donc j’étais très content. Et en plus avec la reconnaissance et les sélections où le film est présenté, ça servira beaucoup pour un prochain projet. J’ai donc déjà une deuxième idée de scénario. Justement, j’ai gagné la bourse du fonds hollandais Hubert Bals en novembre pour l’écrire.
Alors, je crois qu’à partir d’avril, mai, je m’assiérai pour écrire le scénario.
OB: Ton bébé est déjà grand.
HG: Il l’est… il grandit.
OB: Il va bientôt marcher. Et il choisit son propre chemin.
HG: Oui, j’espère, tu vois, avoir fini la première version du scénario en septembre, octobre, et le filmer fin 2011 ou début 2012. De toute façon, un film ça prend toujours du temps, il faut le prendre calmement, il ne faut pas se presser.
OB: Et tu arrives à vivre du cinéma, ou comment ça se passe, pour un jeune cinéaste au Pérou, tout n’est pas simple, non?
HG: Oui, mais, ni les jeunes cinéastes ni les cinéastes plus âgés, ne peuvent vivre seulement du cinéma au Pérou. Tu dois faire d’autres choses, tu vois ? Je fais des documentaires et des courts métrages. Donc, j’ai toujours vécu d’autres choses. On ne peut pas vivre du cinéma, tu vois ? Et pour faire un film, monter le projet, écrire le scénario, trouver les fonds il te faut trois ou quatre ans, environ.
OB: Bien sûr.
HG: C’est deux ou trois ans sans salaire mensuel, donc tu as de l’argent quand tu filmes et tout ça, mais avant ça, tu dois aller entre… avoir d’autres emplois et réserver du temps pour ce projet. Mais les gens qui font du cinéma savent bien… dans quoi ils s’engagent.
OB : Et comment as-tu appris?
HG: J’ai étudié … je n’ai pas étudié le cinéma, parce que, parce qu’au Pérou, il n’y a pas d’école de cinéma, dans les facultés de communication des universités, il y a des petits cours de ciné. Mais une école, une école de cinéma, comme celle de Cuba, comme celles qu’il ya en Argentine ou en Espagne, maintenant, il n’y en a pas. Mais j’ai étudié la production de télévision. Je l’ai étudiée et le cinéma, je l’ai appris en voyant des films, en lisant, bah ! comme on apprend le cinéma, non ? C’est bien ça.
OB: J’espère que ça se passera très bien pour toi ici, à Toulouse.
HG: Non, merci beaucoup. Je suis très reconnaissant par rapport à Toulouse. Car la première fois que le film a été projeté, c’était ici l’année dernière à Cinéma en Construction. Donc, je remercie les gens du festival, car …Cinéma en Construction m’a beaucoup aidé pour terminer mon film et c’est super.
OB: Ça sert à ça. C’est… Je trouve ça super que ça se soit passé comme ça pour toi.
HG : Oui, oui.
OB: Bien, donc tu connais déjà Toulouse. Tu sais déjà ce qui t’attend, pour en profiter.
HG: Oui, c’est clair. Je reste quelques jours et je vais en profiter ici.
OB: Très bien, et bien, voilà. À… Merci.
HG: Merci beaucoup, merci beaucoup.
OB: À bientôt.
HG: À bientôt.
OB: Ciao.
Traduction : Renaud MAZOYER, Charlotte CORBIN

Dans la même collection

Sur le même thème